LUNES DE LA OCTAVA DE PASCUA

Lunes, Abril 2, 2018

No alcanzará un solo día para festejar el acontecimiento de la Resurrección de Cristo, por eso la Iglesia destina en el tiempo los ocho días siguientes conocidos como Octava de Pascua para festejar, vivir y acoger este glorioso misterio. Desafortunadamente por el cansancio de la Semana Santa y la intensidad de estos días, muchas parroquias se cierran para que los hermanos sacerdotes tengan un merecido descanso, perdiéndose la intensidad y el impacto poderoso que debiera causar la Resurrección de Jesús como gran anuncio, -"el anuncio"- en el corazón de la sociedad. Sería conveniente, por el significado de la Octava, organizar los días de descanso luego y quitar de la cabeza de todo creyente que con la participación en la Semana Santa fue suficiente.

Estos días de la Octava pretenden dejar un impacto tal en el corazón de los creyentes, que sólo se hable, sólo se medite, sólo se comparta el anuncio de la Resurrección. Intentemos hacer una comparación: la liturgia y la Palabra de Dios quieren suscitar sobre el acontecimiento de la Resurrección de Jesucristo en el corazón de la sociedad una intensidad semejante a la manera como los noticiarios presentan y “hacen vivir” una gran noticia, mundial o nacional. La noticia se hace resonar y se "martilla" permanentemente el asunto; se aborda para su comprensión de diferentes maneras por muchos días de tal manera que se logra entender el hecho, hasta convertirse en motivo de conversación cotidiana y en generador de reacciones a favor o en contra.

Llenos de la experiencia que vivieron los Apóstoles y los primeros discípulos de Jesús intentarán con gran carisma y pasión testimoniar a sus paisanos que el sepulcro donde quedó Jesús está vacío, porque su Padre bondadoso reaccionó frente a tal injusticia: "Dios, sin embargo, lo resucitó, rompiendo las ataduras de la muerte, pues era imposible que ésta lo retuviera en su poder" (Hch 2,24). La experiencia vivida por los seguidores del Señor, y la reelaboración de los acontecimientos vividos hasta ese momento por el pueblo de Israel, hacen que los discípulos alegremente comuniquen a todos que Dios ha sido fiel y ha llegado al culmen del cumplimiento de sus promesas salvadoras en la Resurrección de Jesucristo: "Las mujeres salieron a toda prisa del sepulcro y, con temor pero con mucha alegría, corrieron a llevar la noticia a los discípulos"(Mt 28,8)

El encuentro con El Resucitado es una experiencia real y es el mismo Jesús quien los envía a comunicar este anuncio: "Entonces Jesús les dijo: No temáis; id a decir a mis hermanos que vayan a Galilea, allí me verán" (Mt 28,10). Con toda franqueza y libertad, los evangelios también presentarán la otra cara de la moneda representada por el soborno de las autoridades religiosas a algunos judíos: "Decid que sus discípulos fueron de noche y robaron su cuerpo mientras dormíais" (Mt 28,14). Hasta el día de hoy vivimos entre esas dos realidades.

Que la fuerza del Resucitado nos permita vivir su experiencia vivificadora para que, como los primeros creyentes, tengamos el valor de testimoniar a Jesucristo vivo.

 

Padre Ramón

Anteriores Homilias

  • Domingo, Junio 09, 2019

    Muy queridos hermanos en la fe. Con la solemnidad de Pentecostés que hoy celebramos, hemos llegado al final del camino de la pascua. Durante este tiempo, el espíritu de Dios nos ha acompañado y guiado y nos ha Permitido reconocer la ruta que emprendieron los primeros creyentes después de la muerte y resurrección del Señor. Como vimos, en un comienzo, ese camino estuvo lleno de temor y dudas:

  • Domingo, Junio 02, 2019

    ¿Qué estamos celebrando cuando decimos que Jesús subió a lo más alto del cielo? Es muy común encontrar en las escenas de los textos bíblicos y pinturas, la descripción de la Ascensión mostrando la figura de Jesús elevándose por sí mismo hacia las nubes. Pero esta descripción no es suficiente, requiere que indaguemos más sobre lo que las primeras comunidades de cristianos quisieron expresar con los textos acerca de la ascensión del Señor a los cielos.

  • Lunes, Mayo 27, 2019

    Queridos hermanos, continuamos nuestro camino hacia Pentecostés, fiesta de la Iglesia. El pasado domingo recordamos, proclamamos y celebramos el mandamiento del amor como señal suprema de la pertenencia al grupo de Jesús. La palabra de este sexto domingo de pascua nos relata las tensiones existentes entre los miembros de la comunidad del Señor.

D L M M J V S
 
 
 
 
 
 
1
 
2
 
3
 
4
 
5
 
6
 
7
 
8
 
9
 
10
 
11
 
12
 
13
 
14
 
15
 
16
 
17
 
18
 
19
 
20
 
21
 
22
 
23
 
24
 
25
 
26
 
27
 
28
 
29
 
30