Segundo Domingo del Tiempo Ordinario

Domingo, Enero 20, 2019

Para la gran mayoría de los colombianos han terminado las vacaciones y después del tiempo de descanso retomamos ahora nuestras labores cotidianas  bien sea en el trabajo, el estudio y las diversas labores de las que nos ocupamos; algunos  llaman a sus clientes, proveedores y colegas, otros recuperan sus rutinas deportivas y seguramente no habrá uno que otro que todavía se pregunta sobre qué va a hacer este año? Tampoco es extraño  escuchar a padres de familia  que anhelan el inicio del año escolar porque ya no saben qué hacer con sus hijos en esta  última etapa de vacaciones.  En fin, en pocas palabras podemos decir que volvemos a la normalidad de la vida.

También en el tiempo ordinario que hemos iniciado en la liturgia de la Iglesia seguimos  conmemorando los misterios de la fe. La liturgia nos ubica en el inicio del ministerio público de Jesús: "Así en Caná de Galilea Jesús comenzó sus signos, manifestó su gloria, y creció la fe de sus discípulos en él" (Jn 2,11). Es muy interesante que en el inicio de su trabajo Jesús sea recordado por asistir con su madre y sus discípulos a una boda y es precisamente  la comunidad del discípulo amado  quien presentará desde el comienzo hasta el final del evangelio a Jesús realizando los signos del reino que hacen experimentar la alegría de un tiempo nuevo de un vino bueno: "Todo el mundo pone de primero el vino bueno y cuando ya está bebidos, el peor; tú, en cambio, has guardado el vino bueno hasta ahora"( Jn 2,10). Todo lo que realizará Jesucristo; sus palabras, acciones y por supuesto  su hora gloriosa, es decir su pasión, muerte, resurrección y glorificación confirmarán que es el amado de Dios y que ha llevado a lo máximo la voluntad salvadora de su Padre. 

Por eso entendemos como la invitación de María a los que servían en la boda tiene una intención más amplia al iniciar el ministerio y la vida pública de Jesús. La Virgen  madre sabe que su hijo es el verdadero signo de salvación, por eso no duda en afirmar: "Hagan lo que él les diga" (Jn 2,5). Estas palabras de María bien pueden ser tomadas  por nosotros los discípulos del Señor; de manera particular cuando experimentamos la pérdida de sentido de la vida por los problemas y dificultades que se nos presentan y que nunca dejarán de estar presentes en  nuestra condición humana. 

Hacer lo que el Señor nos diga, significa también dar cabida en nuestra vida a la acción del espíritu que actúa en nosotros, que nos impulsa y anima a poner al servicio de los demás los dones recibidos de Dios. Como se afirma en la Carta a los Corintios que hemos escuchado “Hay diversidad de dones pero un mismo espíritu, hay diversidad de ministerios pero un mismo Señor”.  (1 Cor, 12,4). Esta acción del espíritu en nosotros nos permitirá mantener fija la mirada  confiada al Señor que traerá calma, claridad y valor para continuar.

Que el Espíritu del Señor que siempre nos acompaña nos ilumine y guía para pensar y obrar de manera acertada siempre tratando de descubrir la voluntad de Dios en todo, de tal manera que llenos de confianza en el Señor, nuestra vida se convierta en un signo de solidaridad, misericordia para todo aquel que haya perdido la confianza y la alegría.  Que las palabras de María lleguen a nuestro corazón y que lo que hagamos cada día sea testimonio de haber hecho lo que él, el Señor nos dijo.

 

Padre Ramón

Anteriores Homilias

  • Viernes, Octubre 04, 2019

    A lo largo de estos meses en nuestro país hemos discutido en diferentes ambiente acerca de lo mejor que pueda pasarle a nuestro país. Seguramente no hemos parado de dialogar y algunas veces "apasionadamente" en la familia, en el trabajo y en la calle sobre las decisiones mas adecuadas que hemos de tomar y que hoy refrendaremos con nuestro voto.

  • Miércoles, Septiembre 25, 2019

    Quiero comenzar afirmando que es evidente que en la actualidad, a pesar de los inmensos esfuerzos que se realizan por erradicar la pobreza, las brechas entre ricos y pobres son cada vez más grandes. Se puede evidenciar y constatar que la riqueza se concentra en unos pocos haciendo que la pobreza sea cada vez mayor y afecte de manera mucho más radical y significativa a un gran número de personas.

  • Viernes, Septiembre 20, 2019

    Uno de los aspectos que no deja de sorprenderme como ciudadano y como sacerdote es el relacionado con el ejercicio del poder por parte de quien tiene en sus manos la toma de decisiones que afectan a las comunidades. No hay que hacer muchos estudios estadísticos para darnos cuenta que los hombres de todos los tiempos y todas las cultura experimentan situaciones bien complejas en su corazón cuando ostentan el poder económico y político o desean tenerlo.

D L M M J V S
 
 
1
 
2
 
3
 
4
 
5
 
6
 
7
 
8
 
9
 
10
 
11
 
12
 
13
 
14
 
15
 
16
 
17
 
18
 
19
 
20
 
21
 
22
 
23
 
24
 
25
 
26
 
27
 
28
 
29
 
30
 
31